Cálculos renales
Un cólico renal es uno de los dolores más intensos que existen, y suele llegar sin aviso. La buena noticia es que la mayoría de los cálculos se resuelven, y hoy existen técnicas que permiten tratarlos sin cirugía abierta y con recuperaciones de pocos días.
Revisado por la Dra. Mónica María Medina Fajardo, uróloga con área de interés en endourología · Actualizado el 31 de julio de 2026
¿Qué son los cálculos renales?
Mientras el cálculo permanece quieto dentro del riñón puede no dar ningún síntoma. De hecho, muchos se descubren por casualidad en una ecografía pedida por otro motivo. Todo cambia cuando se mueve.
No todos los cálculos son iguales. Los más frecuentes son los de oxalato de calcio, seguidos por los de ácido úrico, los de estruvita —asociados a infecciones urinarias repetidas— y los de cistina, que son poco comunes y de origen hereditario. Saber de qué está hecho el suyo importa, porque orienta cómo evitar el siguiente.
¿Por qué duele tanto un cálculo renal?
Esa última característica es la que suele distinguirlo de un dolor muscular de espalda. Quien tiene un cólico renal no encuentra postura: se mueve, camina, se dobla, y nada lo alivia. Es un dolor que va y viene en crisis de minutos a horas.
El dolor suele empezar en la zona lumbar, de un solo lado, y bajar hacia la ingle a medida que el cálculo desciende. Con frecuencia se acompaña de náuseas, vómito y ganas urgentes de orinar.
Cuándo acudir a urgencias sin esperar
El cólico renal no complicado puede manejarse ambulatoriamente, pero hay situaciones que no admiten espera:
- Fiebre o escalofríos junto con el dolor. Puede indicar una infección sobre un riñón obstruido, que es una urgencia real.
- Imposibilidad total para orinar.
- Vómito persistente que impida tomar líquidos o medicamentos.
- Dolor que no cede pese a los analgésicos.
- Personas con un solo riñón, trasplantadas o con enfermedad renal previa.
En Colombia puede comunicarse con la línea de emergencias 123.
¿Cuánto tiempo tarda en salir un cálculo renal?
| Tamaño | Expulsión espontánea | Conducta habitual |
|---|---|---|
| Menos de 5 mm | Probable | Observación, líquidos y analgesia |
| 5 a 10 mm | Intermedia | Observación con seguimiento, o intervención según ubicación y síntomas |
| Más de 10 mm | Poco probable | Intervención programada |
El tamaño no lo es todo. Un cálculo ubicado en la parte baja del uréter, cerca de la vejiga, tiene más posibilidades de salir que uno del mismo tamaño situado arriba. La anatomía de cada persona también influye.
¿Cuándo un cálculo renal necesita cirugía?
Conviene aclarar algo que genera confusión: hoy «cirugía» para litiasis casi nunca significa una incisión. Las tres técnicas principales son mínimamente invasivas.
Ureteroscopía con láser Holmium
Se introduce un instrumento muy delgado por la vía urinaria natural, sin cortes, hasta localizar el cálculo, y se fragmenta con láser. Es la técnica con mayor tasa de éxito en un solo procedimiento para cálculos ureterales. Ver en detalle cómo es el procedimiento y la recuperación.
Litotricia extracorpórea
Ondas de choque generadas fuera del cuerpo fragmentan el cálculo, que luego se expulsa de forma natural. No requiere introducir ningún instrumento, pero no todos los cálculos responden: depende de su dureza, su tamaño y su ubicación. Comparación entre ambas técnicas.
Nefrolitotomía percutánea
Se reserva para cálculos grandes dentro del riñón, generalmente mayores de 2 centímetros. Se accede por una punción pequeña en la espalda. Requiere hospitalización breve, pero resuelve en un solo tiempo cálculos que de otro modo necesitarían varias sesiones.
¿Cómo se previenen los cálculos renales?
Este punto merece atención, porque quien ha tenido un cálculo tiene un riesgo considerable de tener otro en los años siguientes. La prevención no es un detalle menor: es la diferencia entre un episodio aislado y un problema recurrente.
Sobre el calcio hay un malentendido extendido. Muchas personas, tras un cálculo de oxalato de calcio, deciden eliminar los lácteos. El efecto suele ser el contrario al buscado: reducir el calcio de la dieta puede aumentar la absorción de oxalato en el intestino y favorecer nuevos cálculos. Lo indicado es mantener un consumo normal de calcio en las comidas.
El estudio metabólico. Consiste en analizar la orina de 24 horas junto con exámenes de sangre para identificar qué está favoreciendo la formación de cálculos en su caso concreto. Si es posible, también se analiza la composición del cálculo expulsado. Con esa información la prevención deja de ser genérica y pasa a ser específica.
¿Qué exámenes se necesitan para diagnosticar un cálculo renal?
¿Tiene o ha tenido cálculos renales?
Podemos revisar su caso, definir si requiere tratamiento y, sobre todo, estudiar por qué se están formando para evitar el siguiente episodio.
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Aviso. Esta información tiene finalidad educativa y no sustituye una consulta médica. Los tiempos, probabilidades y conductas descritas son generales y pueden no aplicarse a su caso particular. Ninguna decisión sobre su salud debería tomarse únicamente con base en este texto. Si presenta síntomas, consulte con un profesional que pueda evaluarle directamente.